Un saludo a mis lectores. he escrito este pensamiento, o más bien un tipo de reflexión, que me planteé en un momento de ocio. Chéquenlo. ;) y una imagen que se asemeja.
Mis propios pensamientos me engañan: pienso y pienso, y
cuando es hora de actuar me quedo clavada en el suelo, más enraizada que un árbol
de huaje.
Pensar en el futuro, que quiero y que nos quiero.
¿Cuántos hijos quiero? ¿Cómo voy a criar a mis hijos? ¿Y si
me salen octillizos?
¿Cómo le explico las cosas si es un niño? ¿Y si es una niña?
¿Cómo reaccionaran ante lo que yo les diga?
¿Será necesario un auto para ir a dos cuadras de mi casa?
¿Quiero tener una mascota en mi familia?
El expresarse sin rodeos con un niño es como meterle más
preguntas.
Pienso en como voy a hablar cuando este frente a alguien… y
en el momento en que lo tengo en frente o me olvido de todo, o surge otro tipo
de palabras que se toman de la manera en que no deseo.
Pienso en el futuro, pienso en el pasado, pienso en lo que
en estos momentos estoy haciendo y por qué. Me dejo llevar por mis impulsos y
mis primeros pensamientos… ¡Por Dios! Mi cabeza en un desbarajuste. Primero
solo pienso y no acciono, y ahora menciono el accionar con apenas pensar.
Aún en las noche sin darme cuanta, estoy pensando en lo que
he hecho y lo voy a hacer o lo que podría pasar.
Pero pensar nos hace reflexionar. Y, después de todo, no me
canso.
